Un rediseño tiene sentido cuando mejora reconocimiento, legibilidad o coherencia; no solo cuando el equipo se aburrió de mirar lo mismo.
El diagnóstico primero
Revisa reconocimiento, aplicaciones, consistencia y adecuación al posicionamiento. El problema puede estar en el sistema visual y no en el símbolo.
Evolucionar sin borrar memoria
Las mejores actualizaciones conservan las señales que el público ya aprendió y corrigen aquello que limita a la marca en nuevos contextos.